Puede contactarnos a la dirección siguiente.

Faustinodiaz55@hotmail.com

Faustinodiaz2@aol.com

El Llamamiento:


Base Escritural: Mateo 4:12-22 12Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea; 13y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí, 14para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: 15 Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, Camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles; 16 El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los asentados en región de sombra de muerte, Luz les resplandeció. 17Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. 18 Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. 19Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. 20Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron. 21Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. 22Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron. Mateo 4: 12-22.

Texto para aprender de memoria: 17Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. Marcos 1:17.

Introducción:

Resulta lamentable que decenas de personas no le encuentran sentido a su existencia. Sus vidas transcurren sin pena ni gloria. A un día aburrido y con infinidad de cargas, se sucede otro con mayores problemas. Nada parece cambiar. Y pese a ello, no parecen encontrar salida al laberinto. Sin embargo sí es posible encontrar un camino apropiado, un camino que le de sentido a nuestra vida. ¿Cuál es? Aceptar el llamado que nos hace el Señor Jesús a comenzar cada nuevo amanecer, con propósito! Es posible, solo basta que escuche el llamado del Señor Jesucristo! Su vida jamás será la misma.

Cuando Jesús comenzó su ministerio, no fue fácil, el diablo desato una persecución muy grande. Pusieron a Juan Bautista en la cárcel; cuando Jesús oyó eso quiso moverse de Nazaret a Capernaum una ciudad que estaba cerca del mar de Galilea para continuar su ministerio, y fue allí donde continúo llamando a los que le acompañarían en su ministerio.

Era tierra de gentiles: 13y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí, 14para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: 15 Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, Camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles; Mateo 4:13-15. Este territorio era considerado un territorio gentil, en aquel tiempo le llamaban (pueblo de tinieblas) También le llamaban (Región de sobra de muerte)

En esa región de gente perdida Jesús empezó su ministerio llamándolos al arrepentimiento. Y empezó a decir así: 17Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. (Mateo 4:17). Nosotros los gentiles que no nacimos en Israel ni somos judío, no estamos fuera de el plan de Dios, porque a nosotros los gentiles se nos anuncio la palabra de dios por nuestro Señor Jesucristo.

Y estando ahí en esa región fue que él continuo llamando sus discípulos: 18 Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Mateo 4:18. Jesús vio a estos hombres que trabajaban afanosamente echando sus redes al agua, porque eran pescadores. Los peces en el lago de Galilea no son muy grandes, los más grandes miden como unas 8 pulgadas; la pesca no es muy buena, algunas veces pescaban, otras no pescaban nada. Jesús los ve en ese afán y les dice: 19Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Mateo 4:19.

Cuando los pescadores oyeron esas palabras, que había algo que era mejor que lo que ellos se encontraban haciendo, no se hicieron esperar, dice la escritura: 20Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron. Mateo 4:20. Los pescadores aceptaron el llamado del Señor y empezaron a seguirle. A muchos de nosotros no nos ha ido bien en la vida como aquellos pescadores, hasta que llego Jesús, el llamado es el mismo para nosotros. Cuando aceptamos el llamado de Jesús todo cambia.

La pesca de aquellos hombres, solo les daba para el sostén diario, como sucede con muchos de nosotros, pero Jesús quería mostrarles que con él, se puede tener lo terrenal y se puede tener lo eterno en gloria. Aquellos pescadores ya estaban cansados de esa vida; Cuando oyeron hablar a Jesús, no lo pensaron dos veces, simplemente obedecieron al llamado de Dios.

Aquellos pescadores seguramente no sabían que Dios tenía un plan con ellos, ellos solo sabían que pescando ganaban para su sostén y de su familia. Pero cuando Jesús los encontró, sus vidas fueron cambiadas, trasformadas, hechas de nuevo. Se habían encontrado con el que cambia todas las cosas. Mucha gente no es diferente a esos pescadores, y cuando se encuentran con Cristo ocurre lo mismo.

Cierto dia los llamo y les dijo: hoy los enviare a pescar hombres, pero como se hace eso Señor dicen los discípulos: No tengan miedo dice Jesús, acérquense, les puso las manos, los bendijo y los envió. 1Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. 2Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos. Lucas 9:1. Siguiendo ellos las instrucciones, llegaban a las casa, Reprendían a los demonios, sanaban a los enfermos y toda clase de maravillas eran hechas por las manos de ellos. Ellos entendieron que la vida con Cristo era mejor.

Jesús dijo algo que es bien importante y que todos nosotros debemos tomar en consideración, cuando dijo: 27Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre. 28Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? 29Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado. Juan 6:27-29. El dinero acaba, el Reino de Dios perdura.

El Señor Jesús nos llama a comprometernos en una nueva empresa en la que podemos sentir paz, gozo y ser feliz en medio de las luchas, las pruebas, en las tribulaciones y aun en la persecución. El gozo y la paz de Dios no pueden ser apagados por nadie. Aceptar el llamado de Dios es la decisión más sabia que una persona puede hacer.

Todos en esta vida estamos persiguiendo algo como lo hacían los pescadores, Algunas personas logran lo que buscan, otras viven frustradas de no poder alcanzar lo que buscan. Hay personas que les llaman afortunadas por que en todo prosperan y hay personas que viven frustradas porque en nada prosperan. Cualquiera sea su condición piense en esto que dijo el Señor: 26Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 27Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. Mateo 16:26-27.

No espere mas, las turbulencias del mundo pueden destruir su vida, su presente, su futuro y su eternidad. Dios quiere bendecirlo en esta tierra, Jesús dijo: 28Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas 30porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. Mateo 11:28-30. Y en cuanto a la eternidad dice: 7El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Apocalipsis 21:7.

Conclusión:

Es probable que esté con inquietudes respecto a la nueva vida que nos ofrece Dios. Es más, además de querer disfrutar de esa nueva vida, quiere comprometerse más con Él, incluso hasta el punto de servirle. ¿Es posible? Por supuesto que sí. Basta que tome una decisión y se rinda a Aquél que puede transformar su existencia. El amado Hijo de Dios puede transformar no solo su presente sino su mañana. Y podrá, en sus manos, servirle conforme sea Su voluntad.

Haga un llamado a los amigos que pueda haber en la reunión.