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Avanzar asi a la meta:
TITULO: Es hora de avanzar hacia la meta
BASE ESCRITURAL:
Génesis 12:1-5 1Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. 2Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. 3Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. 4Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán. 5Tomó, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron.
Texto para aprender de memoria: 13Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. 14Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido. Daniel 7:13-14.
Introducción:
Tener visión es fundamental en la vida de todo ser humano. Quien no tiene visión, sin duda jamás llegará a ninguna parte. Es un hecho que no podemos desconocer. Por el contrario, cuando trazamos metas en Dios, conforme a Su propósito y avanzamos tomados de Su mano, tenemos asegurada la victoria. Todo es posible en el poder del Señor, y una de tales logros, es llegar a la meta y no dejar nada truncado porque Dios no nos llamó a quedarnos en la mitad del camino.
1.- Los hombres que llegan lejos, son aquellos que tienen visión (Genesis 11:31). 31Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y se quedaron allí.
a.- La meta de Taré, padre de Abram, era llegar a Canaán, la tierra de la provisión, fértil y muy promisoria para salir adelante. Todos desde que llegamos a esta tierra nos formulamos metas en cuanto a lo que queremos ser o tener en esta tierra, algunos las alcanzan otros no. ¿Por qué algunos alcanzan sus metas y otros no? Lo que acontece es que no todos desarrollan sus habilidades, no todos trabajan sus potenciales. Dios dice al hombre: 1 Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, Que anda en sus caminos.
2 Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien.
3 Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.
4 He aquí que así será bendecido el hombre que teme a Jehová. Salmo 128
b.- No siempre nuestros sueños y metas serán comprendidas por los demás. Nuestros sueños y nuestras metas deben estar puestos en Dios, para que sean bendecidas y seamos felices en lo que hacemos. La satisfacción de las personas, no está en lo que hace o en lo que logra, sino en la satisfacción de haber hecho lo que agrada a Dios, porque en ello hay bendición presente y futura.
c.- Debemos asegurarnos que nuestros sueños y metas estén en la voluntad de Dios. 15Cuando Gedeón oyó el relato del sueño y su interpretación, adoró; y vuelto al campamento de Israel, dijo: Levantaos, porque Jehová ha entregado el campamento de Madián en vuestras manos. Jueces 7:15. Al igual que Dios tenía un plan con Gedeón, Dios también tiene un plan para cada uno de nosotros y si seguimos ese plan nunca estaremos frustrados, siempre estaremos victoriosos.
d.- Avanzando hacia la meta, es necesario muchas veces aplicar "ajustes" a nuestra visión. No podemos reconocer los errores y persistir en ellos. Hay ocasiones en que nuestros planes se ven frustrados y las cosas no nos salen bien. Eso no quiere decir que hemos fracasado, eso solo quiere decir que hay una forma mejor de hacer las cosas, usted no desmaye, siga rumbo a la victoria, no se dé por vencido hasta que logre sus objetivos.
2.- Los hombres que llegan lejos, no se detienen sino que avanzan (v.31).
a.- El error de Taré radicó en que, antes que seguir hacia Canaán, se sintió conforme con llegar a Harán, tierra que no era tan fértil como aquella a la que deseaba llegar.
b.- El error de Taré fue tener una visión corta que le llevaba a ser conformista.
c.- Los triunfadores no son quienes comienzan la carrera, sino quienes la terminan.
3.- Es hora de examinar si todavía nos encontramos en Harán y no hemos avanzado a Canaán (v. 32).
a.- Es probable que nos fijamos una meta, avanzamos un poco, pero nos detuvimos. Es necesario revisar esa situación.
b.- El examen que hagamos a nuestros sueños y metas, debe llevarnos a determinar qué está impidiendo que avancemos hacia su conquista.
c.- Una vez descubramos dónde está la falla, es necesario tomar decisiones radicales, despojándonos de todo lo que nos impide avanzar.
d.- Quizás usted haya buscado mucho y haya encontrado poco, no se preocupe de hoy en adelante las cosas pueden cambiar. Casi siempre lo que todos buscamos es lo material, y a esto le llamamos éxito o victoria y no estimamos lo que es del espíritu de Dios, no estimamos los tesoros eternos del cielo. Es cierto que lo financiero es importante, lo material también lo es, pero más importante es tener abiertos los tesoros eternos.
Conclusión:
El mundo se ha movido por hombres con sueños, visiones y metas. Y son pocos. Quizá usted es un soñador. Si tiene claro que esos propósitos están en la voluntad del Señor, es hora de que revise dónde se quedó estancado, y comience de nuevo el camino. Usted debe llegar a la meta que se fijó. Si confía en Dios, logrará alcanzar ese objetivo que siempre ha tenido en su corazón. Quizás no lo pueda lograr con sus propias fuerzas, pero si le entrega su corazón a Cristo, El guiara sus pasos hasta lograrlo.
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